
Dolor y lesiones
Dolor lumbar crónico: cómo lo tratamos con fisioterapia y osteopatía
Qué es el dolor lumbar crónico, por qué aparece y cómo lo tratamos combinando terapia manual, ejercicio terapéutico y osteopatía.
En resumen
Sí, la alergia puede dar dolor muscular. La inflamación y la histamina provocan cansancio y sensación de cuerpo cortado, y la congestión, la tos y los estornudos sobrecargan el cuello, los hombros y el tórax. Suele mejorar al controlar la alergia; la fisioterapia ayuda a aliviar esa tensión mientras tanto.
La alergia es una respuesta del sistema inmunitario frente a sustancias que el cuerpo considera dañinas aunque en realidad son inofensivas: el polen, el polvo, los ácaros, el pelo de algunos animales o ciertos alimentos. Además de los estornudos, el picor de ojos o la congestión, muchas personas notan algo que no siempre relacionan con la alergia: dolor muscular, cansancio y sensación de cuerpo cortado.
Cuando tienes una reacción alérgica, tu cuerpo libera histamina y otras sustancias inflamatorias. Son las responsables de los síntomas típicos, pero también pueden hacer que los músculos se noten pesados, rígidos o doloridos, sobre todo en los días de más exposición al alérgeno. Es una sensación parecida a la de un resfriado leve, aunque sin fiebre.
Hay además un efecto indirecto que vemos mucho en consulta. Si tienes la nariz tapada o te cuesta respirar, tiendes a respirar con la parte alta del pecho y a usar más los músculos accesorios del cuello: escalenos, esternocleidomastoideo y trapecios. Al cabo de unos días, esa sobrecarga se traduce en dolor de cuello, de hombros y de la parte alta de la espalda, y a veces en dolor de cabeza.
La tos y los estornudos repetidos también cansan la musculatura del tórax y del abdomen. No es raro notar dolor entre las costillas o en la zona del diafragma después de una racha de estornudos en primavera.
Es importante tener en cuenta que estos síntomas musculares suelen ser temporales y mejoran cuando la alergia está controlada.
El dolor muscular asociado a la alergia es leve o moderado y va de la mano de los síntomas alérgicos. Consulta con tu médico si notas:
Ante una reacción alérgica grave, con hinchazón de cara o garganta y dificultad para respirar, llama al 112: es una urgencia.
La fisioterapia es una herramienta útil para aliviar la parte muscular de la alergia, mientras el tratamiento médico controla la reacción. En Paula Vega Fisioterapia trabajamos sobre todo tres aspectos:
Si llevas días con el cuello cargado o la espalda rígida en plena temporada de polen, en nuestra clínica de fisioterapia en Leganés valoramos qué parte del dolor es muscular y cómo aliviarla.
Sí. La inflamación propia de la reacción alérgica y el peor descanso pueden provocar dolor y cansancio generalizados, parecidos a los de un catarro, pero sin fiebre.
Puede darlo de forma indirecta: la tos, los estornudos y la respiración alta sobrecargan la musculatura de la espalda alta, el cuello y las costillas.
Suele durar mientras dura la exposición al alérgeno y mejora en pocos días cuando la alergia está controlada. Si persiste, consulta.
La alergia puede afectar a los músculos y causar cansancio, rigidez y dolor, sobre todo en cuello, hombros y tórax. Lo primero es controlar la alergia con tu médico; la fisioterapia ayuda a aliviar la tensión muscular y a respirar mejor mientras tanto.
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