
Pie y podología
¿Harto de la fascitis plantar? Causas y tratamientos
Si la fascitis plantar no se te quita, quizá no se ha tratado su causa. Tipos, tratamientos que funcionan, ejercicios y cuándo usar plantillas.
En resumen
No todo el mundo necesita plantillas. Son útiles cuando la forma de pisar provoca dolor o sobrecarga: talón, planta, rodilla o espalda baja, durezas que vuelven o desgaste irregular del calzado. Lo correcto es hacer antes un estudio biomecánico de la pisada; si las plantillas están indicadas, se fabrican a medida de tu pie.
“¿Necesito plantillas?” es una de las preguntas que más escucho en la consulta de podología. La respuesta corta es que no todo el mundo las necesita, y que unas plantillas mal indicadas pueden no servir de nada. Pero cuando la forma de pisar está detrás de un dolor, unas plantillas personalizadas bien hechas pueden marcar la diferencia. Te explico cómo saber si es tu caso.
Ninguna de estas señales, por sí sola, significa que necesites plantillas. Pero si te reconoces en varias, merece la pena que un podólogo estudie cómo pisas:
Si además tienes diabetes, mala circulación o has perdido sensibilidad en los pies, consulta siempre con el podólogo antes de usar cualquier plantilla.
Tener el pie plano o cavo no es motivo suficiente para llevar plantillas. Lo que importa es si tu forma de pisar te provoca síntomas o sobrecargas, y eso solo se ve estudiando el pie en movimiento.
Antes de hacer unas plantillas, hay que saber qué queremos corregir. Por eso empezamos con un estudio biomecánico de la pisada, que incluye:
Para hacerlo contamos con plataforma de presiones, moldes, cinta estática y cámaras.
Con todo ello te explicamos qué ocurre y si las plantillas están indicadas. A veces la solución pasa por cambiar de calzado, por ejercicios de fuerza del pie o por fisioterapia, y no hacen falta plantillas.

Unas plantillas personalizadas no son para siempre ni sustituyen al ejercicio: se revisan con el tiempo y, en muchos casos, se combinan con fortalecimiento del pie y de la pierna. En nuestra clínica, la revisión de los 6 meses está incluida en el precio; la revisión anual no está incluida.
En nuestra clínica, el estudio biomecánico de la pisada cuesta desde 50 € y las plantillas personalizadas, desde 150 €, con la revisión de los 6 meses incluida (la anual se paga aparte). La consulta de podología cuesta desde 15 €. Si en el estudio vemos que no necesitas plantillas, te lo diremos y te daremos otras pautas.
Como también somos fisioterapeutas, si el dolor tiene un componente muscular o de la fascia lo tratamos en la misma clínica. Puedes ver todos los servicios del pie en podología en Leganés y, si tu caso es el dolor de talón, cómo tratamos la fascitis plantar.
Si tienes dolor de talón, planta, rodilla o espalda baja al caminar, durezas que vuelven o desgaste irregular del calzado, conviene un estudio de la pisada. Solo así se sabe si las plantillas están indicadas.
Pueden dar confort o amortiguación, pero no corrigen nada concreto porque son iguales para todos. Si hay dolor por la pisada, lo indicado son plantillas personalizadas tras un estudio.
En la Clínica Paula Vega, desde 150 €, con la revisión de los 6 meses incluida; la revisión anual no está incluida. El estudio biomecánico de la pisada cuesta desde 50 €.
No necesariamente. Muchas personas con pie plano no tienen ningún síntoma. Las plantillas se indican cuando la forma de pisar provoca dolor o sobrecargas.
Depende del uso y del material. Conviene revisarlas cada año o cuando notes que han perdido forma o vuelven las molestias. La revisión de los 6 meses está incluida en el precio; la anual, no.
Se diseñan para el tipo de calzado que más usas. En zapatos muy estrechos o de tacón pueden no caber; te orientamos sobre qué calzado combina mejor con ellas.
Llámanos o escríbenos por WhatsApp al 687 11 84 92. Lunes a viernes de 9:00 a 21:00, en Calle Dublín 4 (Leganés).