
Pie y podología
¿Necesito plantillas? Señales de que tu pisada te causa dolor
Dolor de talón, rodillas o espalda, desgaste irregular del calzado o durezas: señales de que tu pisada influye y cuándo hacen falta plantillas a medida.
En resumen
La punción seca molesta, pero se tolera bien: el pinchazo apenas se nota y lo que sí se siente es un calambre breve cuando la aguja llega al punto gatillo. Después es normal notar agujetas en la zona durante 24-48 horas y, a veces, un pequeño hematoma. Si el dolor es intenso o dura más, consulta.
Es normal tener respeto a las agujas, y más si nunca te han hecho punción seca. En este artículo te contamos qué vas a notar antes, durante y después, tal y como se lo explicamos a nuestros pacientes en la clínica de Leganés, para que llegues a la sesión sabiendo qué esperar y qué es normal.
Duele poco y durante poco tiempo. La aguja es maciza y mucho más fina que la de una inyección, así que la entrada apenas se nota. La molestia aparece cuando la aguja llega al punto gatillo y el músculo responde con un pequeño espasmo: un calambre o un dolor parecido al tuyo que dura unos segundos.
La intensidad cambia de una persona a otra y de una zona a otra. No es lo mismo un músculo que lleva meses cargado que una sobrecarga reciente, ni el trapecio que el glúteo. Por eso, antes de empezar te explicamos qué vas a sentir, ajustamos el número de punciones y vamos preguntando. Si en algún momento quieres parar, paramos.
Se notan tres cosas: un pinchazo leve al entrar la aguja, una sensación de presión o pesadez mientras avanza y, al llegar al punto gatillo, un pequeño espasmo del músculo que llamamos respuesta de espasmo local. Ese espasmo es breve y a menudo reproduce el dolor que te trae a consulta.
Si la punción se combina con una corriente eléctrica suave, se nota además un hormigueo o pequeñas contracciones rítmicas que ajustamos a lo que toleras. Te lo explicamos en el artículo sobre electropunción y neuromodulación.
Lo habitual es notar la zona dolorida, como con agujetas, durante 24-48 horas. Es una reacción normal del músculo al estímulo de la aguja y va a menos cada día. También puede aparecer un pequeño hematoma, que desaparece en unos días. Si el dolor dura más de tres días o va a más, avísanos.
Moverte con normalidad ayuda a que la molestia pase antes. Lo que sí recomendamos es no hacer un entrenamiento intenso de la zona tratada ese mismo día. Si quieres saber más sobre las molestias que pueden quedar tras cualquier sesión, no solo tras la punción, lo explicamos en por qué a veces duele más después del fisio.

Depende de lo que notes. Si la molestia es tipo agujetas o rigidez, el calor suave suele resultar más cómodo. Si ha salido un hematoma o la zona está algo inflamada, el frío local, envuelto en un paño y durante pocos minutos, suele ayudar más. En los dos casos, lo más útil es moverte con normalidad.
Si quieres tomar algún medicamento para el dolor, consúltalo antes con tu médico o farmacéutico, sobre todo si tomas otra medicación. Y si no tienes claro qué te conviene, pregúntanos al terminar la sesión: te lo decimos según la zona y lo que hayamos trabajado.
Influye sobre todo lo irritado que esté el músculo: un punto gatillo muy activo o una zona con mucho tiempo de dolor suele responder con más intensidad. También cuentan la zona tratada, el cansancio, el estrés o el miedo a la aguja. Por eso ajustamos la intensidad y el número de punciones a cada persona.
Te ayudará venir descansado, haber comido algo y contarnos si es tu primera vez o si alguna vez te has mareado con agujas o análisis de sangre. Con esa información adaptamos la postura (por ejemplo, tumbado en vez de sentado) y el ritmo de la sesión.
No la aplicamos, o la valoramos con mucha precaución, si tomas anticoagulantes o tienes un trastorno de la coagulación, si tienes fobia a las agujas, en el embarazo en determinadas zonas o si hay una infección o una herida en la zona a tratar. Por eso, antes de pinchar, siempre preguntamos por tu medicación y antecedentes.
Si la punción seca no es adecuada para ti, no pasa nada: hay alternativas igual de válidas dentro de la fisioterapia, como la terapia manual, la terapia miofascial y el ejercicio terapéutico.
Consulta si el dolor es muy intenso o va a más pasados dos o tres días, si aparece un hematoma grande, fiebre o un enrojecimiento que se extiende, o si notas hormigueo o pérdida de fuerza nuevos. Ante falta de aire o dolor en el pecho tras una punción en la espalda, el cuello o el hombro, acude a urgencias.
Son situaciones poco frecuentes cuando la técnica la aplica un fisioterapeuta formado, pero conviene conocerlas. Tienes una guía más completa de qué es normal y qué no en la tabla de síntomas después del fisio.
En la Clínica Paula Vega la aplican Paula Vega y Sergio Martín, fisioterapeutas colegiados y formados en punción seca, con agujas estériles de un solo uso, guantes y desinfección de la piel. Siempre forma parte de una sesión de fisioterapia con terapia manual y ejercicio, y no se cobra aparte: la sesión de 45-50 minutos cuesta 43 €.
No se pincha en todas las sesiones ni a todo el mundo. Primero valoramos tu caso y, si la punción tiene sentido y estás de acuerdo, la usamos de forma puntual. Tienes más información sobre indicaciones y zonas en punción seca en Leganés, las tarifas en precios y quién te va a tratar en la página del equipo. Si tienes dudas antes de venir, escríbenos por WhatsApp o usa el formulario de contacto.
Puedes moverte con normalidad, y conviene. Evita un entrenamiento intenso de la zona tratada ese mismo día; al día siguiente, si las agujetas son leves, puedes retomar tu actividad habitual.
No se pincha en todas las sesiones. Se aplica de forma puntual, dejando unos días entre una y otra para que el músculo se recupere. El número total depende de tu caso y de cómo respondas al ejercicio.
Sí, puede aparecer un pequeño hematoma en el punto de punción que desaparece en unos días, como cualquier moratón. Si es grande, crece o tomas anticoagulantes, consulta a tu médico.
Se usa un tipo de aguja parecido, pero el razonamiento es diferente. La punción seca se basa en la exploración del músculo y en los puntos gatillo, y la aplica un fisioterapeuta formado dentro de un tratamiento de fisioterapia.
Llámanos o escríbenos por WhatsApp al 687 11 84 92. Lunes a viernes de 9:00 a 21:00, en Calle Dublín 4 (Leganés).